Las verduras: cómo lograr que los niños no huyan

Verduras

Todos sabéis que las verduras son parte indispensable de una alimentación sana y nutrida, no solo para los niños, también para los adultos. El problema es que los niños son los más reticentes a comerlas y en general tratan de huir raudamente de la cocina cuando las ven venir.

Aquí os queda algunas ideas que pueden implementar para que los niños coman sus verduras sin sufrirlas, ni ellos, ni ustedes. Que las incorporen desde pequeñines es lo más recomendable para que al entrar en la adolescencia no se vuelva una tarea imposible.

Vegetales con formas: Lo didáctico, lo colorido y lo divertido son cosas irresistibles para un niño, por eso a la hora de las verduras es conveniente jugar con ello. En cualquier tienda de repostería encontraréis cortantes de pasta, los cuales sirven para muchas cosas y no solo para las galletas, en general son mejores los de metal, ya que aguantan más y tiene mejor filo lo que a la hora de cortar una verdura puede ser de gran ayuda. Rebanando fino una zanahoria o una remolacha, tomate o incluso la patata, podéis cortarlo con vuestro cortante y darle la forma deseada, de esta manera ya no parecerá tanto un vegetal y si más un juguete divertido.

Platos temáticos: Podéis jugar mucho con esto, servir un “plato galáctico”, en el cortáis unos cuantos vegetales de distintos colores en forma de estrellas, o de algún planeta, y hacéis una papilla de patata a la cual le colocáis un poquitín de colorante vegetal, de esos que se venden en la tienda de repostería para teñir las tortas, color azul, representando el cielo. Al momento de montar todo, la papilla o puré queda en el centro y los planetas y estrellas por encima.

Cocinar con los niños: En muchas ocasiones que los pequeños de la casa ayuden en las tareas culinarias es de gran ayuda, el jugar y estar en contacto con los ingredientes los ayuda a aceptarlos mejor. Sin lugar a duda, el sentir que ellos prepararon los alimentos es un buen punta pie inicial para que quieran comerlos.

Si el niño en cuestión tiene mucha reticencia, empezad por los vegetales de sabores y texturas más suaves, las papillas pueden ser una buena manera de integrar una gran variedad de ellos sin que los noten tanto. Eviten los que resultan asidos o picantes al menos hasta que el paladar infantil este más habituado.

Con un poco de imaginación y trabajando en equipo seguro que se puede salir adelante.

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