Cómo enfrentarse a un aguacate

Aguacate

Esta entrada está especialmente dedicada a M.J., también conocido como el Eduardo Manostijeras de los aguacates…

Para pelar y deshuesar un aguacate sin destrozarlo necesitaréis, además del aguacate en cuestión, unas tijeras y una cuchara -sopera-.

Paso 1:
Cortáis el aguacate en dos mitades, longitudinalmente (a lo largo, vamos). Así:

Aguacate

Paso 2: 
Retirad la piel con la ayuda de la cuchara (se introduce bajo la piel y ésta se va levantando suavemente). No tiene ningún misterio (incluso yo puedo hacerlo):

Aguacate 2
Paso 3:
Una vez despellejado, retirad el hueso con la ayuda de la cuchara -igual que con la piel-.
Y… ¡Tantaaaataaaachaaaan! Tenéis el aguacate sin piel ni hueso. Listo para consumirlo en ensalada o relleno (por ejemplo, con mayonesa y gambas), si os atrevéis, como postre, espolvoreándolo con azúcar.

Aguacate 3
Si lo queréis laminar, hacedlo sobre una tabla, con un cuchillo, sin resobarlo. Y queda de esta manera:

Aguacate 4
El resultado final, con unos tomates “chirris” (así los llama el pichón mayor):

Aguacate 5

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